¿Por qué a veces nos sentimos sin energía?
Debemos cambiar el paradigma de alimentación y dejar de preparar la comida de la forma actual. El resultado de esta preparación debe ser que nos sintamos con más energía y más salud al ingerirlos, no con menos.
Al despertarnos nuestro cuerpo descansado tiene suficiente energía. Suele ser buen momento para hacer una pequeña actividad física (puede ser calistenia que no necesita equipamiento) que estimula al metabolismo a generar aún más energía y a funcionar mejor. Es bueno incluir jugos de vegetales (caseros) que son ricos en enzimas vivas, aportan energía y nutrientes ideales para arrancar bien el día. Este momento debería ser un patrón para que busquemos sentirnos así de bien durante toda la jornada.
Los alimentos deben pasar por una larga cadena de suministro, que a veces provocan pérdida de nutrientes, agregando conservantes y estabilizantes (a veces artificiales) para que no se pudran al llegar a nuestra mesa. Lamentablemente van perdiendo su energía(vida) disponible. Por eso es importante obtener la trazabilidad y comprender como se producen. Lo mejor es que sean productos locales y las frutas sean siempre de estación.

Podemos enunciar algunos alimentos que aportan energía y de fácil digestión y otros que no tanto:
Frutas, verduras, alimentos fermentados (Kéfir, Kombucha). Están llenos de enzimas vivas las cuales facilitan digestión y mayor aprovechamiento de nutrientes. Estos haran que tu salud mejore progresivamente. Si es posible de origen orgánico por su alto contenido nutricional.
Lácteos como quesos y leche. Actualmente por seguridad alimentaria se deben pasteurizar, esto mata bacterias buenas y malas. Eso hace imposible su digestión(por pérdida de bacterias buenas).
Proteínas animales y vegetales. Solo tienen enzimas si están crudos. por lo que al cocinar se pierden, Eso privará de energía al organismo y éste deberá proveer las enzimas para digerirlos.
Es clave comprender que ingerir alimentos de enzimas muertas(que son muy poco nutritivos) estresan la glándula del pancreas y pituitaria para generar las enzimas necesarias para digerir esos alimentos. Esto priva de recursos al cerebro, articulaciones, músculos y otras partes del cuerpo. Además te será muy difícil mantenerte delgado o bajar de peso. En definitiva, tu salud pierde.

Para una óptima digestión elegí platos elaborados con pocos componentes, siempre con verduras más un poco de proteína de calidad y con un poco de carbohidratos integrales. También se debe sumar una cucharada de grasa saludable. Evitar los snacks entre comidas, el cuerpo necesita tiempo para rejuvenecerse y así poder desintoxicarse como también el crecimiento y reparación celular.
Mantener la estabilidad del nivel de energía y la glucosa es importante por cómo funciona nuestro cerebro. Se lo conoce como el cerebro egoísta. Consume mucha energía para mantenerse funcionando y al haber una baja energética éste la quita de otras partes del cuerpo. Esto nos provoca una sensación de estrés. En estos casos podemos recurrir a respirar profundamente para oxigenarnos e ingerir una buena cantidad de agua ya que eso eleva casi inmediatamente la energía.
El Profesor Walter Willett de Nutrición de la Escuela de Medicina de Harvard recomienda 1gr de proteína x kilo de peso corporal al día. Si se hace mucha actividad física se puede agregar un 30%. Estas deben ser digeridas por completo con un estómago bien ácido para evitar toxinas que pueden acumularse en el intestino. Las proteínas dan saciedad y son esenciales para las celulas y para construcción de los músculos. Recordemos que el azucar y carbohidratos refinados alcaliniza el estómago, por eso es esencial evitarlos para no dificultar la correcta digestión que toma varias horas.

Las grasas buenas son primordiales para el cerebro, producción de hormonas, sistema nervioso, digestivo, etc. Se obtienen del prensado en frío de la oliva, la manteca, Ghee(manteca clarificada), pescado, vacas de pastoreo, nueces, etc. En cambio las grasas malas presentes en comida rápida y alimentos procesados son responsables de muchas enfermedades.
La grasa contiene casi el doble de energía que los carbohidratos integrales. Son de combustión limpia, liberando su energía y convirtiéndose en dióxido de carbono y agua. No eleva nivel de glucosa e insulina y también ayuda a moderar las subidas de glucosa por los carbos. Pero es importante saber que no dan saciedad por lo que es muy fácil comer de más.

Volviendo a las enzimas, es vital comprender que si seguimos consumiendo durante años enzimas muertas el sistema digestivo se va debilitando cada vez más, lo que provoca (por partes sin digerir) la proliferación de bacterias, parásitos, etc. Si las glándulas no pueden producir las enzimas vitales para el cuerpo se provoca un envejecimiento y sufrimiento de varias enfermedades degenerativas.
Es reconfortante saber que a pesar del abuso al que sometemos a nuestro cuerpo éste se regenera y repara solo, dentro de 6 meses casí la mayoria de las células son reemplazadas. Debemos parar con esos malos hábitos alimenticios que nos envejecen. Mantener una buena vitalidad por años es posible. Por eso debemos ayudar a que esas celulas nuevas se reconstruyan con alimentos de calidad.

Fuente: Grow Youthful David Miller.