
¿Por qué no comemos saludable?
Es mejor comenzando a elaborar otras preguntas que nos hagan reflexionar para que nos acerquen al autoconocimiento de nosotros como seres humanos. Si bien como personas todos somos diferentes y tenemos diferentes necesidades, en este caso particular quizás pequemos un poco de generalizar, pero es solo para tratar de simplificar para hacer llegar el mensaje. Luego cada uno en particular deberá de tomar responsabilidad y comenzar a responderse a sí mismo esas preguntas.
A veces queremos escapar a los hechos y a la verdad porque no se ajustan a lo que creemos que sabemos de las cosas. Porque básicamente somos seres subjetivos que interpretan la realidad. Pero trataré de invitar a la reflexión, pero también a que proactivamente busquemos sentirnos cada vez mejor con nuestro cuerpo.
Podríamos comenzar a reflexionar que hay mucha información disponible que nos paraliza a tomar decisiones claras(infodemia). Desde las campañas de marketing promocionando productos nuevos, nuevos estudios científicos, medios, redes sociales, etc. Pero quizás estemos dependiendo demasiado de otros y estamos tomando una postura demasiado pasiva si esperamos que nos digan exactamente que debemos comer.
Debemos tomar total responsabilidad de nuestra salud, no solo cuando nos enfermamos y el médico nos dice que debemos cambiar nuestros hábitos alimenticios. Somos el resultado de las pequeñas decisiones que tomamos a diario. Probablemente creamos que abusar un día de nuestro cuerpo con alimentos poco sanos no hace nada, pero los efectos nocivos se dan cuando esto se vuelve frecuente. Es importante detenernos y observar que comemos y preguntarnos que tan sano es para nuestro cuerpo.
Quizás pensemos que comer saludable es complicado, seguir dietas estrictas contando calorias, etc. Pero utilizar la parte racional del cerebro así nos agobia demasiado y nos lleva a abandonar antes de tiempo una rutina saludable que tanto nos costó implementar. Hay una parte del cerebro que se llama reptiliano, que se ocupa de las funciones automáticas y de supervivencia como respirar y comer. No necesitamos pensar que debemos respirar, lo hacemos y punto.
Para facilitar nuestro proceso de cambio debemos comenzar a conocer nuestro cuerpo y sentir sus necesidades. El organismo tiene sistemas que se autorregulan todo el tiempo para mantener nuestro metabolismo(energía) estable. Si quizás ingerimos calorias de más(de alimentos enteros) se convierte en grasa (energía en reposo) que luego en un momento de escasez se eliminan. Y si comemos de menos sentiremos falta de energía.

Debemos clarificar el concepto de qué es un alimento: es aquel que nos aporta energía, vitalidad, saciedad y hasta placer. Podemos clasificarlos por su eficiencia de mayor a menor para aportarnos nutrientes y de digestión fácil. Por lo que es crítico que elijamos conscientemente nuestra comida, la cuál debe ser lo más fresca posible y trazable a su origen.

La alimentación es un proceso de mejora continua que comienza con el autoconocimiento del cuerpo, sumado a la ayuda del médico con análisis periódicos. Para poder revisar nuestra rutina alimentaria que nos permita sentirnos SIEMPRE con vitalidad, independiente de nuestra edad.